FOBIA A LAS MARCHAS POR FRENTE DE LA MONEDA

El 04 de agosto de 2011 fue un día nefasto para la historia de la ciudad de Santiago y la de sus ciudadanos. Ese día, la prohibición de marchar desde Plaza Italia hasta Los Héroes por la Alameda por parte de la Intendencia (e, inconstitucionalmente, del Ministerio del Interior, ya que fue el mismo ministro Hinzpeter el que anunció la medida) se tradujo en una batalla campal durante toda la jornada en distintos puntos del centro de la ciudad. Esa batalla campal se dio, en definitiva, porque la prohibición no solo afectaba a la marcha, sino a la mera reunión pública (otra inscontitucionalidad), ante lo cual toda la ciudadanía respondió persistentemente con rebelión civil.

Aún nadie asume la responsabilidad de ese día negro y los medios principales prefieren dejarlo en el olvido. De seguro no aparecerá en los resúmenes anuales ni volverán a consultar a las autoridades sobre el atentado evidente que se le hizo a la ciudadanía en la ciudad ese día. Para colmo, si el discurso de la autoridad se basaba en que se prohibía la marcha para asegurar el orden público y la tranquilidad del comercio del centro, las mismas fuerzas especiales se encargaron durante toda la jornada de demostrar que ese interés era falso y solo una artimaña en la palabra: los principales desórdenes callejeros ese día los hizo carabineros, con profusas emanaciones de aguas tóxicas, bombas lacrimógenas y gases varios en prácticamente todas las esquinas entre Plaza Italia, Mapocho, Av. Cumming y algunas cuadras al sur de la Alameda, para extenderse en la noche a sectores de Providencia, Ñuñoa y otras comunas de la capital.

Katia Rossel: “4 de agosto”. 1800 Dibujos por la Educación

Si dejamos a un lado  de una vez por todas la mentira de que se buscaba proteger al comercio del centro… ¿qué motivó dicha prohibición? Alguna autoridad habló de las marchas por la Alameda. Sin embargo, prácticamente todas las siguientes marchas (¡¡al menos 5 contando la de mañana 29 de septiembre) han ocurrido por la Alameda!!). El tema es por cuál Alameda.

En una ocasión, Chadwick fue claro: “los estudiantes se creen dueños de Chile”. En realidad hablaba del espacio público y, sobre todo, de la Alameda que va desde plaza Italia al Mineduc. Esa Alameda es la que este y cualquier gobierno se apropia indebidamente. Desde ese fatídico 04 de agosto, todas las demás movilizaciones han sido autorizadas, y todas con trayectos rarísimos que lo único que buscan es impedir la ocupación del espacio más simbólico de Santiago: la Alameda desde Plaza Italia hacia abajo, pasando por el memorial de Carabineros en San Borja, la Casa Central de la UC, la Casa Central de la Chile, La Moneda, el MINEDUC y la Torre Entel. Para evitar dicho recorrido, la Intendencia ha hecho gala de la mayor creatividad que ha mostrado el gobierno en estos 18 meses de piñerismo

– Usach – Alameda arriba – Av. España – Blanco Encalada – Matta – Lord Cochrane – Parque Almagro

– San Martín con Alameda (!) – Alameda abajo – Exposición (!) – Blanco Encalada (!)

– Plaza Italia – Parque Bustamante – Curicó – Tarapacá – San Diego – Parque Almagro

– Plaza Italia – Parque Bustamante – Curicó – Tarapacá – Lord Cochrane – Alameda- Brasil

– Mapocho – San Martín – Alameda – Brasil

– Usach – Alameda arriba – Manuel Rodríguez (!) – Parque Almagro

Es decir, rechazo a marchar por la Alameda no existe ni es la voluntad del gobierno impedir que la principal arteria capitalina sea interrumpida en alguno de sus puntos. Hay que decirlo con claridad: para el gobierno no se altera el orden público ni la tranquilidad de nadie si se marcha por la Alameda en Estación Central o en el Barrio Brasil.

Entre tantas luchas, este movimiento está dando una lucha por el espacio público. Y en eso ha sido más prudente de lo necesario, aunque partió con fuerza y decisión con las protestas lejanas por Hidroaysén. Y es que la jornada del 04 de agosto nadie quiere repetirla. Pero hay que tenerlo claro: el gallito urbano que está ganando el gobierno es impedir marchar por el trayecto de la Alameda más importante para la elite económica y civil. Sobre todo, supongo, marchar por frente a La Moneda.

A propósito de otra fecha histórica, la gran marcha de los doscientos mil, algún político de derecha que no recuerdo quién fue dijo en una radio que el presidente Piñera escuchaba “con pena” las protestas desde la Alameda. La imagen es potente: un presidente encerrado en su despacho, con las cortinas corridas y las ventanas cerradas, escuchando a lo lejos, sin embargo, con fuerza y persistencia, por más de tres horas gritos y cantos y música y alegría, a pesar del frío y del cansancio. Imagen sonora, estrictamente sonora me la imagino (podría asegurar que jamás Piñera se animó siquiera a mirar por algún orificio hacia la Alameda exultante) potente y dantesca. ¡Por qué no se callan! ¡Por qué no se callan! ¡Por qué siguen ahí!… De verdad, una gran pesadilla.

Esa imagen sonora Piñera no la quiere volver a experimentar en su vida. De ahí, es mi teoría, la prohibición de marchar por el cauce natural de toda manifestiación en Santiago, Alameda abajo desde Plaza Italia. Habrá que recuperarlo. Algún día, pero habrá que recuperlo. Porque, ciudadanos, sí somos dueños de la Alameda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s